
Txetxu Barandiarán
creó esta red social en Ning.
¡Riega la voz! Consigue tu propia insignia Red de blogs y libros para tu sitio web o página Myspace. (Consigue el código)

© 2008 Created by Txetxu Barandiarán on Ning. Create your own social network
Reportar un problema | Comentarios | Privacidad | Términos de servicio
Comentario (7 comentarios)
Necesitas ser un miembro de Red de blogs y libros para añadir comentarios!
Únete a esta red
PUEDES VERLO EN:
www.puertoricovideos.com
suerte y exito con el programa
un abrazo desde Puerto Rico
Saludos y parabienes
La reflexión que se puede hacer no debería ser derrotista; en la Buchmesse, lo que importa es que muchas obras de la literatura catalana sean traducidas a cuantas lenguas sea posible, y no sólo al alemán. En cualquier caso, habremos dejado una impronta de "nuevos ricos" con el enorme dispendio de 17 millones de euros (no se olvide que la Índia, el asado año, gastó tan sólo 5 millones, a pesar de ser el segundo país más poblado de la tierra y de haber presentado producciones literarias en 20 idiomas).
Se puede regresar de cualquier parte, incluso de Frankfurt, pero es imposible hacerlo desde el ridículo.
Mi primer viaje a Frankfurt tuvo lugar en el lejano 1983. Más allá de las épicas demostraciones de poderío de antaño, protagonizadas por aquellos grupos editoriales españoles de mayor volumen(Salvat, Anaya, Santillana, Grijalbo, Océano, Plaza&Janés, etc.) que colapsaban los salones del Steigenberger Frankfurter Hof al atardecer y los tugurios del otro lado del río Main, en Sachsenhausen, lo cierto es que los editores, agentes literarios y scouts se daban un verdadero "tute" por los larguísimos pasillos de la Buchmesse, alfombrados con una moqueta sintética gruesa y resistente que te dejaba los pies hechos fosfatina. Y se vendían derechos, y, sobre todo, se compraban. Se copiaban ideas, se pirateaban nuevos diseños de portada, maquetaciones innovadoras, temáticas novedosas,…
Los editores trabajaban de lo lindo para regresar con contratos bajo el brazo con los que nutrían sus renovados catálogos. También se aprovechaba el acontecimiento para agasajar, o mejor cortejar a posibles compradores del área latinoamericana. Comidas y, sobre todo, cenas pantagruélicas, servían de marco para estas danzas del ritual cautivador.
Para lo que, desde luego, no sirve es para que ciertos políticos conviertan un certamen estrictamente comercial, es decir profesional, en un acto d reivindicación política, de exhibición impúdica de la alegría con la que se dilapidan nuestros impuestos con fines claramente propagandísticos y electoralista. Tampoco sirve para llevar, en plan madres ursulinas (¡Qué buenas que son..., que nos llevan de excursión!), a los 101 dálmatas del abrevadero literario catalán, siempre pendientes de las migajas de la mesa del rico Epulón moderno, el gobierno de la Generalitat. Siempre a cambio de la sumisión y la ausencia de crítica en sus escritos.
Mención especial al discurso inaugural de Quim Monzó, divertido y literario, nada cobista.